PUNTOS DE CARGA VEHÍCULOS ELÉCTRICOS
Una de las mayores preguntas que nos hacemos a la hora de recargar un vehículo eléctrico son: ¿Cuánta intensidad y cuánto voltaje me va a producir la recarga de mi vehículo eléctrico? o ¿cuáles son las formas de carga de un vehículo eléctrico?

RECARGA CONVENCIONAL (16 Amperios)
A) RECARGA CONVENCIONAL (16 Amperios)
La recarga convencional aplica niveles de potencia que implican una carga con una duración de unas 8 horas aproximadamente.
• La carga convencional monofásica emplea la intensidad y voltaje eléctricos del mismo nivel que la propia vivienda, es decir, 16 amperios y 230 voltios. Esto implica que la potencia eléctrica que puede entregar el punto para este tipo de cargas es de aproximadamente 3,7 kW.
• Con este nivel de potencia, el proceso de carga de la batería tarda unas 8 horas. Esta solución es óptima, fundamentalmente, para recargar el vehículo eléctrico durante la noche en un garaje de una vivienda unifamiliar o garaje comunitario.
• Para conseguir que el vehículo eléctrico sea una realidad y teniendo en cuenta el sistema eléctrico actual, la recarga óptima desde el punto de vista de eficiencia energética, es realizar este tipo de recarga durante el período nocturno, que es cuando menos demanda energética existe.

RECARGA SEMI-RÁPIDA (32 Amperios)
B) RECARGA SEMI-RÁPIDA (32 Amperios)
La recarga semi-rápida aplica niveles de potencia que implican una carga con una duración de unas 4 horas aproximadamente.
• La carga semi-rápida emplea 32 amperios de intensidad y 230 VAC de voltaje eléctrico. Esto implica que la potencia eléctrica que puede entregar el punto para este tipo de cargas es de aproximadamente 7,3kW.
• Con este nivel de potencia, el proceso de carga de la batería tarda unas 4 horas. Esta solución es óptima, fundamentalmente, para recargar el vehículo eléctrico durante la noche en un garaje de una vivienda unifamiliar o garaje comunitario.

RECARGA RÁPIDA
C) RECARGA RÁPIDA
El tipo de carga más adecuada es la recarga rápida, que supone que en 15 minutos se puede cargar el 65% de la batería.
• La carga rápida emplea una mayor intensidad eléctrica y, además, entrega la energía en corriente continua, obteniéndose una potencia de salida del orden de 50kW.
Esta solución es la que, desde el punto de vista del cliente, se asemeja a sus hábitos actuales de repostaje con un vehículo de combustión.
• Esta cargas deben ser concebidas como extensión de autonomía o cargas de conveniencia.
• Las exigencias a nivel eléctrico son mayores que en la recarga convencional. Lo que puede implicar la necesidad de adecuación de la red eléctrica existente. Por poner una referencia, la potencia requerida para este tipo de instalaciones es comparable a la de un edificio de 15 viviendas.

